Manatí

Perder el partido pero ganar más

Por Jessica Badillo de Más Que Una Hincha 

La jornada 24 de la Primera División del futbol femenil en España nos trajo un partido histórico del cual podemos aprender mucho en cuanto al manejo que se le debería dar a los partidos femeniles a nivel de clubes.

El Atlético de Madrid de la mexicana Kenti Robles se enfrentó al Barcelona de su compatriota Pamela Tajonar, la primera jugó todo el partido mientras que la segunda estuvo en la banca. El Barcelona ganó por 2 goles.

Sin embargo, lo que se llevó todas las portadas y dio la nota fue el récord de asistencia; 60 mil 739 espectadores entraron al Estadio Wanda Metropolitano donde también juega el Atlético de Madrid varonil, la mayor hasta el momento en un partido a nivel de clubes.

Retrocedamos un poco y pensemos en qué fue lo que hizo todo esto posible. Para empezar, fue el partido entre el número 1 y el 2 de la tabla. Dos equipos que son sumamente populares en el país y que cuentan con jugadoras que son reconocidas incluso a nivel mundial.

Eso probablemente no sea suficiente para llenar un estadio de 68 mil localidades, así que se requiere de planeación y sobre todo de la participación de todo el equipo, en este caso del Atlético de Madrid. Y los colchoneros no decepcionaron y le dieron una lección al mundo entero de cómo es que actúa una institución que sabe que su equipo femenil también es parte de su familia.

¿Cuáles fueron las claves para esto?

  1. Precios accesibles. Había localidades desde 5 euros mientras que el más barato para un partido varonil contra el mismo rival estuvo en 70 euros.
  2. Domingo al medio día. El ambiente perfecto para llevar a toda la familia.
  3. Apoyo del equipo masculino. Diego Godín capitán del Atlético varonil participó en un video promocional.

No basta con darles el estadio donde juega el equipo varonil, se debe de crear una estrategia en la que participen los directivos y se involucren de la misma manera que lo hacen con el equipo varonil.

Este es otro claro ejemplo de que ya no se puede decir que el futbol femenil no es negocio, lo es para quien le da la seriedad necesaria. Lo es para quien invierte y apoya desde el inicio.

Lo importante que se debe resaltar en esto, más allá de la asistencia al partido, es algo que vengo escribiendo desde el inicio de esta columna. Si a un equipo femenil se le da el mismo apoyo y las mismas oportunidades que al equipo varonil, los resultados vendrán y ser verán reflejados en muchos aspectos, no solo en el deportivo.

El domingo, Atlético de Madrid escribió su nombre en la historia, pero también le dio un enorme impulso al futbol femenil mundial y una gran lección a todos los directivos incrédulos que probablemente estén sentados en una mina de oro que no saben manejar.

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