Por encontrar a mi hija

Por Ixchel Cisneros 

Araceli Salcedo es una mujer fuerte, siempre lo fue, pero la desaparición de su hija Rubí, la curtió aún más. Fue Araceli quien increpó en unas escaleras al exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, y le exigió hiciera algo para encontrar a su hija y a los miles de desaparecidos en el estado.

“Su fiscalía no sirve y quite su sonrisa porque yo no vivo desde ese tiempo señor”, le gritó en ese momento, mientras Duarte seguía caminando. Fue ella la que después de este acto valiente, tuvo que aguantar que los medios locales mencionaran el nombre de su pequeña y la acusaran sin fundamentos de ser “integrante de los Zetas”.

Por ejemplo, el periódico El buen tono publicó: “ninguna madre de una hija normal se iba a esperar tres años para irle a gritar al gobernador (…) si la hija era la amante del líder de plaza de los delincuentes, que ahora no exija justicia”.

Araceli no tiene descanso desde el 7 de septiembre de 2012, cuando cuatro hombres entraron al bar Bulldog en Orizaba y se llevaron arrastrando a Rubí por su “belleza”, como le dijeron las autoridades. Esta mujer, de mirada recia y decisiones firmes, es una de las miles que buscan día a día a las 29 mil 903 personas desaparecidas, según cifras del Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas, porque una madre, nunca se cansa, asegura Araceli.

También te puede interesar: Rubí, una desaparecida más en nuestro país

Y ya lo dijo Roberto Campa Cifrián, subsecretario de derechos humanos de la Secretaría de Gobernación: México tiene un problema relacionado con la desaparición de personas, entonces, habría que preguntarle al Senado de la República, ¿Por qué continúan postergando la aprobación de la ley de desaparición forzada y por particulares?

En noviembre del año pasado, familiares de personas desaparecidas e integrantes del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, entregaron a los senadores más de 18 mil firmas para exigirles, aprueben una ley de desaparición que responda a las necesidades de las familias de las víctimas, quienes han tenido que pasar por el calvario de buscar a sus hijos e hijas.

Lamentablemente se han convertido en expertos en el tema y desde hace más de un año, organizaciones y familiares han dedicado parte de sus vidas a impulsar una ley realista que incluya sus experiencias. Como era de esperarse, en un país donde la mayoría de quienes nos gobiernan no nos representan, los legisladores se tomaron la foto recibiendo las firmas pero no hicieron nada más.

El pasado viernes 10 de febrero, nuevamente los integrantes del Movimiento por Nuestros Desaparecidos, se plantaron frente al Senado y en conferencia de prensa, exigieron ser tomados en cuenta para la realización de la iniciativa de ley y que los legisladores la discutan y aprueben en este periodo de sesiones.

No más mentiras ni rodeos. La desaparición es un problema grave en México, necesitamos revertir las estadísticas y encontrar a todos y todas aquellas que han dejado un vacío. Así como Rubí, a quien Araceli sigue y seguirá buscando, hasta encontrarla.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s