MGMT critica el “robo” de canciones en el video para “Me and Michael”

Por Sopitas

Hay muchas cosas que pueden ocurrir pero hay una verdad que MGMT está dispuesto a revelar, y eso es que la sociedad está sumida en una náusea constante, en la que los teléfonos celulares son todo para la comunicación incluso cuando tienes a la otra persona frente a ti pero sobre todo, en la falta de originalidad a la hora de crear nueva música. Esto y muchas, muchas cosas más son las que deja ver en su nuevo video para “Me and Michael”, tercer sencillo que se desprende de su próximo disco, Little Dark Age.

El video, según revelaron al final, está inspirado en la obra de John O’Hara, Cita en Samarra —de la cual te halaremos más adelante—. La historia comienza cuando Ben descubre un video en internet de una banda de Filipinas. Él no comprende qué es lo que dicen, o al menos no del todo, pero decide mostrárselo a Andrew y, después de verlo, ambos deciden reversionarlo en inglés y darle su propio toque. A partir de entonces comienzan a grabar y a experimentar todo tipo de cosas dentro de la popularidad por haber lanzado un hit.

Apariciones en programas con conductores sin rostro, fiestas con carteles con su nombre, portadas de revistas, pruebas de embarazo con el nombre de la canción, comerciales de shampoo, entradas gratis a bares, comerciales de papel higiénico, mujeres —muchas— y finalmente, el momento incómodo en el que deciden aclarar todo sobre el robo que le hicieron a una banda filipina, a quien mucho tiempo después le pide disculpas y ella simplemente responde: “Michael no pertenece a nadie”. ¿Te suena familiar?

Puede que MGMT haya reflejado todas estas situaciones de manera psicodélica, animada y hasta cierto punto asquerosa, pero eso no quiere decir que sea menos cierto. En la actualidad todo es la copia, de la copia, de la copia. No hay nada realmente “original”. Para esto, la agrupación estadounidense decidió inspirarse, pero solo un poco, en Cita en Samarra.

¿De qué va este libro? Bueno, básicamente es una novela que expone una visión terrible de la sociedad de los años 20 y 30, pero también hace una crítica de la misma en la que no se salva nadie. En ella relata cómo es que el ser humano de autodestruye dentro de una sociedad aquejada por la Gran Depresión. Cómo es que un matrimonio aparentemente ideal, se desenvuelve en un mundo superficial de rencores, fiestas e intereses ocultos dentro de la clase alta. Hasta aquí no hay mucha relación excepto por dos puntos: la náusea de la sociedad y las pretensiones de las personas con alto poder adquisitivo. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s