Manatí

La publicidad machista no es una broma

Por Carlos Galeana / @CarlosGaleanaB

Son casi las ocho de la noche y una librería ha decidido mandar un mensaje a través de su página en Facebook. La etiqueta #VivasNosQueremos, símbolo que ha servido a la lucha feminista para exigir que se esclarezcan -y detengan- los feminicidios en el país, también aparece en la publicación.

Pasan las horas y las interacciones de la imagen incrementan. Más de 30 mil personas la comparten; 6 mil más le dan like y me encanta. El comentario con mayor relevancia dice lo siguiente:

«Perdón Librería Porrúa, pero ser hombre sí te hace menos vulnerable. Les recomiendo que, ya que comercian con libros, aprovechen para leer un poco sobre qué es la violencia de género, igual y así se dan cuenta de que en nuestra sociedad, en efecto, ser hombre sí te hace menos vulnerable».

Ante la crítica, la mayoría de los usuarios reacciona de una forma: apretando el botón me divierte.

¿Se vale reír?

Actualmente en el 56% del territorio nacional se ha emitido una Alerta de Violencia de Género contra la Mujer (AVGM). De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad (SESNSP), en 2018 se registraron 834 feminicidios en todo el país.

El año pasado, ONU Mujeres afirmó que en México nueve mujeres son asesinadas al día y seis de cada 10 se han enfrentado a algún incidente de violencia.

Ante este panorama, Ana Laura Ramírez, integrante del observatorio público de publicidad sexista, racista y clasista, Publivíboras, asegura en entrevista para Manatí que esto no es algo de «sexos en guerra».

«Entendemos que la circunstancia de violencia e inseguridad en el país  la vivimos todas las personas, eso es innegable, sin embargo el foco rojo en este momento está en el acoso, el abuso sexual y los secuestros que están viviendo las mujeres, niñas y jóvenes», afirma la activista.

«Si una empresa dice que los hombres son vulnerables y cambia la frase #NiUnaMenos a #NiUnoMenos desvalora y le quita fuerza al movimiento que está hecho por mujeres», agrega.

La librería no ha sido el único establecimiento en generar polémica por mandar mensajes de este tipo. En la misma semana una cadena de gimnasios que cuenta con diversas sucursales en el país y un bar deportivo con más de 40 chicas en escena ubicado en Puebla causaron indignación en redes sociales.

«En su publicidad, el gimnasio informaba que protegerían a las mujeres que se sintieran inseguras, sin embargo, en la imagen se veía a un hombre con capa de superhéroes salvándola. Nosotras no necesitamos que nos rescaten, en verdad, necesitamos que no nos violen, que no nos secuestren, que no nos violenten de esa manera», describe Ramírez.

Lugares seguros en todo el país

Durante diciembre del año pasado, 78% de las mujeres en el país se sentían inseguras; en el caso de los hombres, la cifra fue del 68.6%, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Públicar Urbana del INEGI, publicada en enero de 2019.

Ante esta situación, y por los casos de violencia de género que se han visibilizado en el país, comercios de todos los giros lanzaron una campaña espontánea para convertir sus establecimientos en espacios seguros.

Pero, ¿se trata de una acción mercadológica? Para la también coordinadora de proyectos de la compañía de teatro Las Reinas Chulas hay dos opciones. La primera es que las marcas sólo se estén «subiendo al tren» y lo hacen por quedar bien ante la opinión pública;  la otra opción es que, efectivamente, hay una alerta generalizada y la gente se está poniendo del lado de las víctimas.

«Nosotras particularmente en Publivíboras siempre hemos creído que la publicidad es un campo que tiene muchas herramientas, muchísima creatividad e impacto, además tiene la posibilidad de hacer un cambio tangible», destaca.

Desde el observatorio esperan que conforme pase el tiempo se vea el impacto que tiene una imagen y se reflexione sobre el tema.

«Estaría increíble que las agencias y empresas se estuvieran sensibilizando. Aunque suena utópico también podría cambiar el discurso y decir: no violentes, no abuses, no violes, decir que los hombres no nos ataquen».

¿Y las autoridades?

El 8 de febrero diversas organizaciones de Puebla, entre las que se encuentran el Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (OVIGEM), Puebla Vigila y el Centro de Análisis, Formación e Iniciativa Social (CAFIS), publicaron un documento en el que reprobaron la publicación del bar Foxies Sport Barel que tiene más de 40 chicas en escena, versa su eslogan— por minimizar problemáticas como el acoso sexual en los lugares públicos.

Las agrupaciones exhortaron a legisladores, legisladoras y a quienes ejercen la función pública a tomar una postura crítica ante la publicidad y los establecimientos de este tipo para abrir la discusión y generar una propuesta normativa real.

«Nosotras creemos que la perspectiva de género debe ser transversal en cualquier ejercicio de poder, que hubiera un diálogo sería increíble. No todo debe recaer en una acción punitiva porque después de la multa, seguramente el establecimiento pondría al día siguiente otro mensaje similar», valora Ramírez.

Un día antes de su publicación hubo otra declaración polémica: Francisco Lobato, presidente de la Red Mexicana de Franquicias en Puebla (MFN), dijo que «si las mujeres no hubieran salido solas después de ciertas horas algunos feminicidios se habrían evitado».

Sobre el empresario, Ana Laura afirma que su propuesta no es la solución porque se coartan libertades.

«Mientras yo no salga, el abusador o acosador seguirá libre en la calle; está mal que digan que soy yo la que tengo que avisar a dónde y con quién voy, como si no tuviera la libertad de mi vida. Ahora soy yo la que debe vestir de cierta forma y la que debe cumplir con el estereotipo de cómo ser una buena mujer», subraya.

Comenta al respecto