Manatí

Así fue la marcha feminista poblana más grande de los últimos años

Por: Mario Galeana / @MarioGaleana_
Fotografías: Brenda Palacios / @thegginthesky

Quienes caminaban por la plancha del Zócalo de Puebla oyeron el sonido de aquel tumulto acercándose. Primero como un susurro suave, lejano, y después como el incontenible grito de miles de gargantas avasallándolo todo.

Aquella movilización, la del 8 de marzo, se convirtió en la protesta pacífica por los derechos de las mujeres más numerosa de los últimos años en Puebla. Fue un estallido de cientos y cientos de pañuelos verdes, una marea en medio del trajín diario de un estado en el que en los últimos seis años, según cifras oficiales, se han cometido 202 feminicidios y sólo se han dictado 17 sentencias contra los responsables.

Alrededor de 2 mil personas, en su mayoría mujeres, marcharon por las principales calles del Centro Histórico aquel viernes para exigir, entre otras cosas, la despenalización del aborto a nivel local y el cese a los feminicidios en el estado.

La marcha comenzó en el Paseo Bravo y fue avanzando lentamente por las avenidas. Eran decenas de contingentes con consignas propias. Algunas mujeres portaban cartulinas en donde se aludía al derecho que cada una posee para decidir sobre su propio cuerpo y otras marchaban por amigas o familiares desaparecidas o asesinadas.

La protesta tuvo una escala en el Congreso del Estado, donde se exigió a los diputados locales reformar la ley para permitir que el aborto se despenalice completamente, aunque ninguno de ellos salió a recibir al contingente. Luego, continuó hasta la plancha del Zócalo, en un rumor que fue llegando de a poco hasta convertirse en un barullo apoteósico.

“¡Y ahora que estamos juntas,
y ahora que sí nos ven:
Abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer,
arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer!”

El piso del Zócalo estaba lleno de cifras trazadas con tizas de colores. No eran más que estadísticas que el Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (Ovigem) ha dado a conocer sobre la forma en que las mujeres son presentadas en los programas televisivos, además de la manera en que los periódicos informamos sobre los feminicidios que se registran en el estado.

Sobre aquellas cifras inició una suerte de mitin. El aire era electrizante. Quien las hubiera visto —a ellas— diría que tenían el rostro lleno de júbilo, rabia y libertad.

Brenda Palacios lo hizo: las vio. Caminó y gritó con ellas. Aquí, una galería con las fotografías que tomó durante la marcha feminista más numerosa que se haya registrado en los últimos años.

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