Manatí

A nadie le importa que haya partido

JESSICA BADILLO | @MasQueUnaHincha

Este fin de semana se vivió una de las jornadas más interesantes del futbol mexicano en años. Un concierto de rock y malas directivas dieron de qué hablar en nuestro país.

El domingo 20 de octubre el Estadio Caliente, sede del Club Tijuana, albergó el concierto de la banda Guns N’ Roses. Al día siguiente Xolos femenil tenía programado un partido contra Pachuca, del cual se tenía conocimiento desde hace varios meses.

Una hora antes, cuando los compañeros de los medios de comunicación llegaban al estadio surgieron los primeros reportes del estado de la cancha. Imágenes y videos compartidos entre los que cubrimos la liga MX femenil mostraban tarimas, lonas y estructuras de metal dentro de la cancha; a la orilla de ésta había baños portátiles, montacargas y más estructuras de madera y metal.

Las mismas jugadoras que sabían que pronto tendrían que salir a calentar y posteriormente al partido tuvieron que mover las estructuras fuera de la cancha y soportar el olor que los baños portátiles tienen después de ser usados en un concierto (y haber soportado todo un día bajo el sol de Tijuana).

El partido se atrasó una hora, se jugó aún cuando había madera y metal a la orilla que pudo ocasionar un grave accidente. A nadie se le ocurrió suspender el partido al ver las condiciones de la cancha y al ver que éstas suponían un peligro real para las jugadoras.

La Federación Mexicana de Futbol envía a un representante a cada partido y esa persona se encarga, entre otras cosas, de ver que las condiciones sean las ideales para jugar, también tiene las facultades para suspenderlo si la cancha no está lista hasta 15 minutos antes de la hora pactada. El árbitro del encuentro también tiene esta facultad. Ninguno lo hizo. Ambos llegan 3 horas antes del partido y revisan la cancha. El partido debió haber sido suspendido desde ese momento. No fue así.

Pensando en que la prioridad era el partido, aquí una idea: el concierto pudo ser en sábado. Esto daba todo un día de rehabilitación al estadio que tenía ya programado desde junio un partido del equipo Xolos femenil que juega de local los lunes por la noche.

La prioridad fue el concierto, del cual se supo meses antes, cuando ya estaba el calendario de la liga. Pero se pudo haber pedido un cambio de día, un cambio de sede o un intercambio de estadio, este partido pudo jugarse de local en cancha de Pachuca y el siguiente encuentro entre ellos se jugaba en Tijuana.

Soluciones había y claro que es muy fácil sentarse detrás de una computadora y escribirlas, pero eso es precisamente lo que la directiva de Tijuana debió hacer. Porque manejar un estadio multiusos no se trata de darle prioridad a lo que más ingresos trae, se trata de que todo salga bien y todo se maneje con la misma seriedad.

Tener un equipo de futbol en la primera división significa que los partidos varoniles y femeniles deben manejarse con la misma seriedad y tener la misma importancia.

Un día después, el partido de Xolos varonil en Copa MX se jugó en tiempo y forma, sin incidencias. No hubo multa para el estadio o la directiva. Solo una falta de respeto más a todos los que estamos involucrados de manera directa o indirecta en la Liga MX Femenil.

Fotografía de portada: Frame Sport

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