Manatí

José José, el jazz y otras cosas

PABLO ARGÜELLES | @Piaa11

Sí. Todos estamos de acuerdo. José José es el mejor cantante que ha tenido México. Todos nos sabemos al menos una canción; todos, sin excepción, hemos destrozado alguna de ellas en algún karaoke, en el coche a todo volumen, en la regadera, etc. 

Y también sabemos que es el rey (no el príncipe) de las baladas. Nadie cantó como él las canciones de Rafael Pérez Botija, ni las de Manuel Alejandro, ni las de Armando Manzanero, ni las de Roberto Cantoral. José José lo tenía. Tenía la cadencia y respiración perfectas, tenía unos pulmones de oro.  Cuando cantaba realmente sonaba preocupado, serio, lo que ha hecho que todos sintamos cercanía y empatía con sus canciones, como si las hubiera cantado desde un principio especialmente para cada uno de nosotros. 

Y es que hay soul en toda su música. Y buscando un poco más, recorriendo con atención su discografía, se pueden encontrar canciones que fueron verdaderamente opacadas por los otros monstruos de ventas y éxitos radiales que hicieron del cantante lo que es hasta hoy.  Cuando uno descubre y escucha con atención todas esas joyas que parecían perdidas, se encuentra finalmente ante un artista completamente nuevo, diferente, salido de otra parte, no de Clavería: Un músico de otro mundo. 

Pero empecemos por lo primero. ¿Por qué más si no?

José José creció en un hogar repleto de música. Sus padres, cantantes profesionales, su madre pianista. Se dice, incluso, que José José debutó a los 9 años en la sala principal del Palacio de Bellas Artes, interpretando un papel pequeño en una ópera en la que trabajaba su padre. Y sí, su voz no fue coincidencia, es el resultado de haber desayunado con Puccini, comido con Pedro Infante y haber escuchado Johny Mathis antes de dormir. 

Pero llegó la adolescencia y con ella el jazz, el blues y el soul. Todos, estilos que José José entendía mejor que nadie. No sólo a la hora de cantar, sino como melómano y coleccionista. José José conocía a la perfección la historia y los nombres detrás de los fenómenos populares. No era un inventado, vamos. 

Aquí una prueba. 

El video es un registro de la ceremonia del Premio Heraldo de México en 1970. Mario Moreno “Cantinflas” entrega a Ray Charles dicho premio con una de esas introducciones que sólo él podría haber hecho. Hacia el minuto 2:20 del video, vemos a sólo una parte del publico pararse a presentar sus respetos al prócer del R&B (no sé porque los de adelante no lo hicieron, han de haber sido los cacas grandes del momento). 

Si nos fijamos bien, una de las personas más emocionadas que se para a aplaudirle a uno de sus ídolos es el mismísimo José Rómulo Sosa Ortiz, prácticamente desconocido para esos días. 

Y si nos vamos a las raíces más profundas de sus influencias, no debemos dejar pasar el hecho de que José José, antes que cantante, se consideraba bajista. Y para prueba, aquí un video con su primer trío  (nacido en la colonia Juárez de la Ciudad de México), con el que tocaba jazz, boleros y un estilo “nuevo” para la época, aunque ya bastante asimilado desde que Antonio Carlos Jobim y Stan Getz lo popularizaran en Nueva York a principios de los sesenta y se regara como pólvora por todo el mundo: Bossa Nova. El trío, Los PEG, fue llamado así por las iniciales de los nombres de cada integrante. La P, claro, es por Pepe Sosa.

Y ahora ha llegado el momento de utilizar la lista de Spotify que en Manatí les hemos hecho con mucho cariño y dedicación. En ella encontrarás una selección de canciones ordenadas por álbum y en orden de aparición, desde finales de los sesenta hasta entrados los ochenta.

 Hemos escogido las canciones en donde José José, sus productores, compositores y arreglistas, resaltan la negritud, el soul, el jazz, y sí…hasta el funk. La lista no tiene otro propósito más que el de ver al cantante desde otro punto de vista, esperando que les resulte tan interesante y apasionante como a nosotros.

Empecemos. 

Álbum: Cuidado 

Año: 1969

Disquera: RCA

El álbum perdido de José José, un álbum descuidado por la disquera. Como había tantas influencias jazzísticas y bossanoveras en él, la compañía decidió no darle el empuje necesario para promoverlo. Hoy es una joya. 

En la portada, José José carga un contrabajo, como la hacía durante su adolescencia por las calles del Distrito Federal llevando serenata.

En este hay que ponerle el ojo a tres canciones:

Sin ella (Without her)

Es una sucesión perfecta de acontecimientos. Desde el primer momento suena un guitarra evidentemente influenciada por música brasileña. Luego, a través de los siguientes versos en los que José José, además, canta con una voz diferente a como la fuimos conociendo normalmente, suena una trompeta muy a la Bacharach; finalmente, en el culmen, un arreglo MONUMENTAL de Chucho Ferrer y su orquesta, lo mejor de lo mejor que había en la época. 

Es una canción que corre normal aparentemente, como corre el aire en un día de playa. Y se siente bien. Compuesta, en su versión original por Harry Nilsson, basta con escucharla para darnos cuenta que José José y Chucho Ferrer no estaban haciendo una copia en papel carbón de la original. Estaban proponiendo. Experimentando.

Una Mañana

Un clásico. Nada grita más el tiempo en el que José José estaba convirtiéndose en una gran estrella como esta versión de la original de Clare Fischer, pianista y compositor americano (tocó con Dizzy Gillespie) famoso por hacer standards de Bossa con su sexteto. “Morning” era el título original de esa canción a la que el arreglista Joaquín Prieto terminó poniéndole letra en español.

Lluvia en la tarde

Arturo Castro (el de los hermanos Castro) compuso esta canción y también dirigió la orquesta en este track que nos presenta, primero, la voz de José José con un órgano simplemente y unos acordes dignos de Johny Hammond. Pero todo se pone mejor cuando el danzón hace su aparición y después, no sé que pasa, pero es como si Tommy Dorsey hubiera entrado al estudio y tomado la batuta de la orquesta. 

Lo mejor es que la canción regresa al mismo lugar del que partió, con un órgano y la voz de José José jugando con él. 

Álbum: La Nave del Olvido 

Año: 1970

Disquera: RCA

Antes del fenómeno de El Triste, en el Teatro Ferrocarrilero, tenemos este álbum, cuya portada y nombre no tienen absolutamente nada que ver entre sí. Típico. Pero de este álbum hay que resaltar “Alguien”, compuesta por la pareja Martha Roth y Rubén Fuentes.

Si ponen atención, en todas y cada una de las canciones de José José, desde las más famosas hasta las menos conocidas, el bajo juega un papel importantísimo. Es bien sabido que José José es de los pocos artistas a quienes la disquera le daba libertad de elegir músicos, canciones y envolverse de lleno en el proceso de producción. No es extraño que el bajo, aunque no tocado por él, fuera cuidado al extremo. 

Lo interesante de esta canción, además del bajo con influencias directas de Detroit, Michigan, es que el arreglo fue escrito por Fuentes, violinista y productor enorme, conocido por modernizar y popularizar mundialmente al mariachi. 

Álbum: José José (El Triste) 

Año: 1970

Disquera: RCA

Aquí es donde José José se convierte en un nombre internacional. Es imposible no escuchar este disco sin reproducir dos o tres veces El Triste, de Roberto Cantoral, pero, por más que cueste trabajo, vamos a dejarlo por un momento a un lado. 

Qué pedazo de canción es “Nunca me dejes”. La canción compuesta por María Blanca Aldas tiene arreglos de Felipe Neri. ¿Qué?, sí, así como la mayor parte de las canciones de este álbum, Neri, el prócer del jazz mexicano deja sacar toda su casta en los arreglos de esta canción, muy parecida en su intensidad a El Triste, aunque también, sí, más pequeña. Enrique Neri y su orquesta se meten en toda la canción y José José lo disfruta. Sólo basta con escuchar los solos de trompeta y saxofón antes de cada estribillo. Qué cosa. 

En Oh Gente, compuesta por Memo Salamanca y Sergio Esquivel, una canción mucho más relajada, menos intensa, menos romántica, José José parece disfrutar del calipso caribeño hasta que el jazz y el big band irrumpen justo a la mitad. ¿Y gracias a quién?…claro, a los arreglos de uno de los mejores arreglistas que ha visto México: Eduardo Magallanes. 

Álbum: Buscando una sonrisa

Año: 1971

Disquera: RCA

Cuando Armando Manzanero y José José se juntaban, hacían magia. Al compositor Yucateco le encantaba la voz del músico capitalino, y cuando éste le componía, se aseguraba de resaltar todos los aspectos de su voz; además, hay que decirlo, Manzanero opacado por sus famosos standards, es un gran pianista que sacaba todo su soul (y su piano Fender Rhodes) cuando José José andaba cerca. 

Siéntense, cierren los ojos, pongan Cosas Imposibles. Sientan el bajo, los acordes tiernos, la orquesta sutil, la voz finísima de José José. Bolero, jazz, Ella Fitzgerald. No sé porqué, pero la voz de José José me recuerda mucho a Ella Fitzgerald. ¿Será?

Por otro lado, “En una tarde de verano”, compuesta por Alfonso Ontiveros, regresamos a las influencias brasileñas, a la samba, y Chucho Ferrer, el gran arreglista, nos vuelve a vestir la canción y no queda duda que en serio, era lo mejor de la época. 

Álbum: De Pueblo en Pueblo

Año: 1972

Disquera: RCA

Al principio parece que Sólo yo seguiré siendo tuyo, no muerde. Una balada triste, romántica, bien producida, bien orquestada (por Mario Patrón). Pero esperen. Hacia el minuto 1:45 todo se convierte en un caos perfecto emanado de algún sótano neoyorquino en la década de los 40. Un guiño elegantísimo y sutil, al big band, al jazz, al swing. 

“Soy como quieres tú” (Sono come tu mi vuoi) fue cantada primero por la cantante italiana Mina Mazzini de una forma mucho más sexy. Lo que es preciso reconocer de esta versión, además de la línea de bajo que nos conduce a través de toda la canción de la mano de un R&B contundente, es el solo de órgano, que a partir del 1:50 nos llena la cabeza casi subliminalmente. 

Álbum: Vive

Año: 1974

Disquera: RCA

En “Tu eres todo para mí”, se unen los dos grandes amores de José José. El soul, en este caso a través de la composición de Stevie Wonder, y el big band a través de la versión de Frank Sinatra. “You are the sunshine of my life”, en la versión de José José es una sucesión de cosas bien hechas: la voz, el bajo y los arreglos; de quién más sino de Eduardo Magallanes. 

Álbum: El Príncipe

Año: 1976

Disquera: RCA

El final de una era para José José. Este disco marca el final del trabajo con la disquera RCA y con arreglistas como Magallanes, Patrón, Ferrer y Neri. Lo que vendría después ya lo explicaremos. 

Pero qué gran disco es este. Desde los inicios en las líneas soul de bajo en Remate, que nos llevan inevitablemente a un culmen de jazz y big band, hasta la divertidísima El Príncipe, una fusión R&B, cuyo bajo y orquestación a cargo de Homero Patrón no sólo son riquísimos, sino que además el título le valió el apodo por el que conocimos a José José hasta su muerte. 

¿Dijeron Sinatra? El gran trauma de José José fue que la RCA no le dejara viajar a Los Ángeles a grabar con Frank Sinatra por asuntos legales y de contrato con esa disquera. Qué terrible, qué coraje. Sin embargo, la música de Sinatra estuvo siempre presente como en canciones como ésta. 

También en este álbum aparece la gran canción que es Nuestro amor es lo más bello del mundo, una versión de la original compuesta por Paul Anka. Además de los catchy y funky de la canción, la voz de José José, por momentos se vuelve completamente negra, sobre todo cuando pronuncia las i. Por cierto, ¿soy solo yo?, ¿o la corista me estorba?

Pero esperen, con este álbum no hemos terminado. Era 1976, la música disco estaba apunto de irrumpir en la escena de la música. Y José José nos da el preámbulo de lo que vendrá con este pedazo de canción que es Tu Melodía. Curtis Mayfield se encuentra con José José en alguna esquina de la colonia Clavería. Bajo, metales, guitarra funky, pero el bajo, el bajo es lo mejor de lo mejor. ¿Ah, pero quién arregló? Por supuesto, Enrique Neri y su orquesta son los responsables de el soul de esta canción, los reyes del jazz en México.

Álbum: Reencuentro

Año: 1977

Disquera: Ariola

Este álbum es importantísimo, y si bien aquello de lo que veníamos hablando ante, sobre las  influencias negras en su música, quedan en pausa (no encontrarás nada de este disco en tu lista de Spotify), este trabajo es el parteaguas en la carrera de José José. Para empezar, Ariola, la mítica disquera alemana, compra el catálogo de artistas y canciones de la RCA y con ello se sientan las bases de la imagen del Príncipe de la Canción. Su logotipo, el que conocemos con la tipografía art déco que lee su nombre, nace en la portada de este primer disco, Reencuentro, de 1977. 

Finalmente, la gran mancuerna profesional Rafael Pérez Botija-José José, nace bajo el cobijo de Ariola y conduce al músico de Clavería a los mejores estudios de grabación del mundo, grabando este disco en su totalidad en el Music Center de Londres, Inglaterra. 

Este álbum definió el famosísimo sonido de José José y lo introdujo a los arreglos orquestales e imponentes del español Pérez Botija. Digo, nada más asimilemos que aquí, en este disco, encontrarás Gavilán o Paloma y el himno de Manuel Alejandro: Amar y Querer. 

Lo que es un hecho es que José José no volvería a ser el mismo y todo gracias, en gran parte, a Rafael Pérez Botija. 

Álbum: Lo pasado, pasado

Año: 1978

Disquera: Ariola

Después del éxito de Reencuentro y de Volcán, los dos con canciones finísimas arregladas y producidas por Pérez Botija, llega “Lo Pasado Pasado”, un álbum que desde su portada nos demuestra los estragos que John Travolta y los hermanos Gibb estaban haciendo en el mundo. Con camisa y cuellos de gángster, con saco y pulseras de oro venidas de Harlem: José José ya no es el mismo. 

Es curioso, pero a lo largo de su carrera, José José sólo compuso 8 canciones de las más de 300 que grabó, y 4 de ellas tienen influencias Disco. Tal es el caso de Amor de Discotheque, una canción perdida del Saturday Night Fever; una historia, también, curiosa, que muestra dos amantes que se encuentran en una Disco y se terminan casando en ella. No hay más 1978 que eso.

La canción, producida por Tom Parker en Londres, es una conjugación perfecta de guitarras eléctricas, un bajo preciso y una sección de cuerdas sintetizadas. De verdad, escuchen las tres guitarras trabajando al unísono. Es perfecto. 

También este disco ofrece una versión calcada de Just The Way You are, de Billy Joel (tienen hasta el mismo solo de saxofón), y esta versión, más que significar un guiño al pop neoyorquino y meloso, significa más un regreso de José José a su amada Bossa Nova. 

Álbum: Si me dejas ahora

Año: 1979

Disquera: Ariola

¿Alguien ha dicho funk? ¿Alguien ha dicho Disco? ¿Quién demonios secuestró a José José y lo amarró a una silla mientras Issac Hayes tomaba la orquesta? Linda Disco es una joya, quizá una de las mejores pruebas de cómo la música Disco traspasó en la música mundial. Lo curioso, también, como todo en esta canción, es que José José la produjo y que la música fue compuesta por los hermanos Zepeda Novelo, famosos por todo menos por componer música Disco (eran yucatecos).

Otra pista que resaltamos de este disco, es Candy, otra de las pocas canciones compuestas por José José y sí, como lo sospechaste, también le hace un guiño al Disco y a la narrativa de la época. 

Álbum: Amor amor

Año: 1980

Disquera: Ariola

Lo funky de José José se pone bueno, pero muy bueno. Este disco, grabado en Los Ángeles, nos presenta a un artista y a una voz consumados. Escuchemos A ratos, una composición que conjuga a la perfección con la portada del disco, vamos, no hay más Quiet Storm que la introducción de esa pista compuesta por Lolita de la Colina, producida por el mismísimo José José. 

Pero esperen, que lo mejor llega con Cosa de Dos. Sí, la canción más larga de todas las que grabó José José es un jam entre el funk, rythm and blues y el soul, una explosión de timbales y vientos. Otra vez, aquí, entontramos la narrativa Disco de la época. 

Álbum: Gracias

Año: 1981

Disquera: RCA

Las influencias de Quincy Jones llegan a la música en español gracias a artistas como José José. Concretamente lo notamos si escuchamos la versión de Just the Two of Us, originalmente compuesta y grabada por Bill Withers junto a Grover Washington Jr., cuya interpretación en este disco se convierte en una verdadera joya del R&B. 

Además este álbum incluye en sus créditos al arreglista Bill Cuomo, quien había trabajado para ese entonces con artistas como Smokey Robinson, fundador de Motown, Kim Carnes y Stevie Nicks; también,  tres años después, trabajaría con el ídolo de José José, Johny Mathis. 

Cuomo arregla una de las mejores canciones del disco: Tranquilo, una composición en la que José José deja a un lado los reflectores y regresa a las calles de Clavería en aquellos días en que cargaba con su contrabajo y la bossa y el jazz eran cosa de todos los dias. 

El encuentro del Fender Rhodes, y el bajo brillan todavía más con la naturalidad del silbido de José José a mitad de la canción. Tranquilo es, definitivamente, una joya entre joyas.

Álbum: Mi vida

Año: 1982

Disquera: Ariola

El álbum Mi Vida, encuentra a un José José maduro, en la cima del éxito. Marca el inicio de nuevas mancuernas creativas, aunque también refleja el inicio del declive creativo y experimental. Esto, por supuesto no es malo, pero vamos a decir que después de este disco, José José se encontró por demás cómodo con su éxito, su trabajo posterior y con su vida personal (Secretos, su álbum de 1983 y el más vendido en la historia de México, es la prueba de ello). 

Pero queda todavía, en “Nunca Sabrán”, la última pulsión de la década de los setenta, de esa empresa de experimentar con ritmos negros, con bajos juguetones, con funk, con bossa. Aquí, en esta composición, hecha por el Potro, un joven compositor regiomontano cuyas influencias comprendían desde el Motown hasta Mozart, José José homenajea al blues. 

Sí, esta pista, arreglada por Michele Colombier, es peculiar, sobre todo si lo comparamos con lo que José José había hecho en los últimos 5 años.  El piano es sobresaliente, así como lo es la sección de vientos. En YouTube circulan algunas versiones en vivo desde el mítico centro nocturno El Patio, y se ve que José José se divertía bastante cuando la cantaba en directo. 

Hemos llegado al final de este artículo, que no pretende más que revisar desde otro punto de vista a de uno de los cantantes más importantes de nuestra cultura popular. Notarán que al final de la lista de Spotify con la que hemos acompañado este artículo, hay una última canción, una versión de la clásica Sabor a mí de Alvaro Carrillo, incluida en la banda sonora de la película biográfica de José José, Gavilán o Paloma (1985) y que quedó sepultada entre los escombros del terromoto y la memoria. 

Esta versión, interpretada con un trío (Fender Rhodes, contrabajo y batería) es la esencia misma de toda la inspiración bohemia y jazzísitica que José José tuvo a lo largo de su carrera. Nada más escuchar el solo de Fender Rhodes, uno no pude distinguir si no es Eumir Deodato el que está tocando. 

Hemos repasado la historia musical de José José y prácticamente hemos trabajado con el oído y la poca información que increíblemente existe sobre las fichas técnicas y créditos; qué mejor sería poder saber el nombre de los músicos de sesión y miembros de orquesta que vistieron a lo largo de los años el sonido distintivo de José José. 

Por último, les dejamos un video de José José tocando “Satin Doll”, un clásico de Duke Ellington en el contrabajo. Es sólo para alegrarles el día. 

Seguiré contando. 

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