Manatí

Asegura la FGE que caso Zyanya ya se investiga como feminicidio… pero no hay avances

GUADALUPE JUÁREZ | @LupJMendez

La Fiscalía General del Estado (FGE) afirmó que la muerte de Zyanya Figueroa Becerril se investiga como feminicidio —y no como suicido— desde que el encargado de despacho, Gilberto Higuera Bernal, se reunió con los padres de la joven médico.

“El caso se está investigando como feminicidio, desde hace meses, no sabría decirle (desde cuándo se investiga), pero desde hace cinco o seis meses, desde que hablé con la familia”, respondió Higuera Bernal.

En entrevista, también aseguró que «está en trámite» el pago de la casa en San Andrés Cholula que aún rentan Patricia Becerril y Martín Figueroa, padres de Zyanya, para evitar que se pierdan indicios de la investigación.

Hasta hace tiempo, los padres de la médico denunciaron que las autoridades mantenían el suicidio como la línea de investigación por la muerte de su hija.

Los padres de Zyanya se reunieron con Higuera Bernal desde marzo de 2019, pero desde ese día a la fecha todavía no hay avances y tampoco se despeja la duda de qué fue lo que en realidad pasó con su hija en agosto del año pasado.

Consultados por esta reportera, los asesores legales de Patricia y Martín aseguraron que el caso aún no se investiga como feminicidio, a pesar de la promesa que les hizo el fiscal en aquella reunión, por lo que han acudido con diferentes organizaciones para presionar a que las autoridades hagan su trabajo.

También debes leer: Investigar la muerte de tu propia hija: el caso de Zyanya

Por ejemplo, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) ha sido una de las organizaciones que en semanas pasadas exigió que investiguen el caso como un asesinato en razón de género y que la FGE corra con los gastos de la casa.

El 15 de mayo de 2018, las autoridades dijeron a los padres de Zyanya que su hija de 26 años de edad se había suicidado y había dejado una carta póstuma. Sin embargo, después en un peritaje particular se determinó que la letra no correspondía a la de su hija, además de que su cuerpo presentaba heridas que no coincidían con la forma en la que les habían dicho que falleció.

Desde ese día han denunciado cada una de las irregularidades con las que se han encontrado con el trabajo de la FGE: desde la pérdida de indicios como el celular de su hija, como se «echó a perder» una muestra de sangre y las innumerables ocasiones en las que los agentes han roto la cadena de custodia de algunas de las pruebas que recolectan.

Comenta al respecto