Manatí

Sin apoyo de autoridades mexicanas, dos poblanas salen de China y libran el coronavirus

PALOMA FERNÁNDEZ | @PalomaPen

Victoria Ramos, una joven poblana que se encontraba en Beijing, China, estudiando chino mandarín, logró abordar junto a su madre el penúltimo vuelo con destino a México el pasado 2 de febrero.

Logró salir del país pese a la falta de atención y apoyo de las autoridades mexicanas, con sus propios recursos y tras un claustro de siete días para evitar el contagio por coronavirus, la epidemia que los países tratan de contener en todo el mundo.

En entrevista para Manatí, Victoria narró que no fue sino hasta finales de enero que en Beijing el coronavirus fue noticia, pues su alcance hasta ese momento era desconocido. En México, la noticia sobre la gravedad del coronavirus fue difundida vagamente desde finales de diciembre.

Por medio de VPN, una aplicación que te permite acceder a la red de otro país, y noticias oficiales del gobierno chino, la población comenzó a conocer la dimensión de la ahora declarada emergencia internacional, que a la fecha lleva 40 mil infectados y al menos 904 fallecidos, y la cifra aumenta cada día.   

Cuando Victoria y su madre supieron la gravedad de la epidemia comenzaron a movilizarse a contrarreloj, pues su visa de estudiante estaba próxima a expirar. En primera instancia recurrieron a la página de mexicanos en el exterior, pero a cada intento fallaban por la falta de funcionamiento de la página.

Las embajadas en Beijing permanecían cerradas por el coronavirus, al igual que diversos lugares de la provincia, y por eso las redes sociales se convirtieron en su mejor apoyo.

Desde Twitter e Instagram, Victoria comenzó a solicitar ayuda a las autoridades mexicanas para facilitar su salida del lugar, y a los medios de comunicación para difundir su caso. A diferencia de los medios, el gobierno mexicano prácticamente ignoró su caso, y el de algunos mexicanos que aún se encuentran en aquel país.

Victoria junto a su madre, a la espera del primer avión que las trajo de vuelta a México tras permanecer varadas en China. Fuente: Instagram @victoriaraos

Su partida del lugar no fue inmediata y tampoco monitoreada, pues a pesar de las precauciones que tomaron al portar cubrebocas, guantes de látex y evitando el contacto con la zona cero o gente proveniente de ahí, no contaron acompañamiento de alguna instancia mexicana hasta su regreso.

El gobierno de Puebla sólo les proporcionó un médico para un chequeo general y asesoría vía telefónica, en tanto encontraban la ruta para poder salir de China.

Tras 54 horas de vuelo y dos escalas —una en Dubái y otra en Barcelona— el único protocolo que se les realizó en aquella travesía fue la toma de temperatura y revisión de cubrebocas y aditamentos propios para su abordaje. Para su ingreso al país las autoridades sólo les preguntaron el lugar de procedencia y, sin más, les permitieron la entrada.

El 2 de febrero, el mismo día en que Victoria y su madre salían de China, el gobierno francés contrató un avión para que 250 personas —incluidos 10 mexicanos— salieran del país.

Hoy, Victoria y su madre se encuentran a salvo en Puebla. Sin embargo, ella sostiene que varios connacionales aún se encuentran a la espera de que les apoyen para salir de China. Las autoridades no han dado a conocer el número de mexicanos que se encuentran varados en el país asiático.

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