Manatí

Las inconsistencias en el esclarecimiento del multihomicidio de Huejotzingo

PALOMA FERNÁNDEZ | @PalomaPEN

La mañana del lunes 23 de febrero las autoridades reportaron el hallazgo de cuatro cuerpos en la localidad de la localidad de Santa Ana Xalmimilulco, en Huejotzingo. La información sobre el suceso fue ampliándose poco a poco con el transcurso de las horas.

Primero, el Ayuntamiento de Huejotzingo dijo que presumiblemente dos de ellos eran de nacionalidad colombiana. Al mediodía, dos universidades anunciaron que tres de las víctimas eran sus estudiantes: Ximena Quijano Hernández (25 años) y José Antonio Parada Cerpa (22) originarios de Colombia y adscritos a la UPAEP; y Francisco Javier Tirado Márquez, originario de Veracruz y matriculado en la BUAP.

Por la noche, se supo que la cuarta personas era un conductor de Uber al que habían contratado para regresar a Puebla tras haber acudido al Carnaval de Huejotzingo. Su nombre era José Manuel Vital Castillo (28).

Desde entonces, el gobierno del estado y la Fiscalía de Puebla han rendido parte sobre el paso a paso del multihomicidio. Pero han incurrido en algunas contradicciones y, a veces, en inconsistencias.

He aquí un resumen de algunas de ellas.

La búsqueda del móvil: ¿por qué ocurrió el multihomicidio?

La mañana del martes 25 de febrero, el secretario de Gobernación, David Méndez Márquez, declaró para el noticiero Despierta, transmitido en Televisa, que sus líneas de investigación arrojaban que el móvil del multihomicidio había sido un intento de robo de vehículo.

Las sospechas del funcionario estatal estaban fundadas en el hecho de que los tres detenidos por su probable participación en el crimen — Pablo Jesús N. (46 años), Ángel N. (23) y Lisset N. (22)— podían pertenecer a una banda de la zona dedicada a este delito.

Sin embargo, un día después, durante una conferencia de prensa ofrecida el miércoles 26 de febrero, el fiscal general del estado, Gilberto Higuera Bernal, declaró que, mientras se encontraban en el Carnaval, Ximena había tenido una disputa con Lisset N. por un sombrero azul que ella portaba.

El fiscal dijo que, considerando que Ximena había sido la víctima con más lesiones a causa de fuego, no podían soslayar la posibilidad de que el multihomicidio se hubiera originado tras este hecho.

“No podemos dejar de considerar lo relativo a esta discusión por el sombrero como un elemento que pudiera haber detonado la agresión hacia los jóvenes”, afirmó.

Incluso dijo que este incidente había sido narrado por Ximena a su familia, aunque, días después, los padres de la joven negaron que su hija les hubiera contado sobre esta disputa.

Por la tarde del mismo miércoles, al ser entrevistado por los medios tras su comparecencia en el Congreso de Puebla, el fiscal se retractó y dijo que la principal línea de investigación seguía siendo el posible robo de vehículo.

Los tres sospechosos: una detención ilegal

Los tres presuntos homicidas de los estudiantes y el conductor de Uber fueron detenidos el mismo lunes 24 de febrero.

Según declaraciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), los tres fueron detenidos al salir de uno de los tres domicilios cateados por las autoridades.

En este inmueble se encontró también el vehículo y otras pertenencias de las víctimas, tales como una credencial de elector, una mochila, el sombrero azul, unas gafas de sol y material médico.  

Existen varias declaraciones en torno a su detención, pues en primera instancia se dijo que estaban bajo el influjo de drogas o alcohol al momento de la detención, pero después se declaró que sólo se encontraban así al momento de cometer el crimen.

También hay declaraciones que indican que la detención de estos tres sospechosos fue a bordo de una camioneta BMV que presentaba orificios de arma de fuego. Este hecho es importante pues las autoridades justificaron su detención al tratar de imputarles el delito de usurpación de funciones, ya que la camioneta contaba con luces estroboscópicas, propias de vehículos oficiales.

La tarde del 28 de febrero, el Juez de control ordenó la liberación de Lisset N. y Ángel N. porque su detención había sido ilegal. Sólo pudo procesarse a Pablo de Jesús N., quien se encontraba conduciendo la camioneta.

Pero todos, en una escena que podría ser digna de una comedia, fueron aprehendidos al salir de la Casa de Justicia de San Andrés Cholula, esta vez acusado por los delitos de homicidio y robo de vehículo.

El 28 de febrero se realizó la audiencia en contra de Ángel N. y Pablo de Jesús N. Al parecer, Lisset N. comenzó a presentar dolores en bajo vientre y sangrado, y declaró estar embarazada. Fue trasladada a una hospital, donde horas después los médicos descartaron esta condición.

El sábado 29 de febrero, se llevó a cabo su audiencia en la Casa de Justicia, en la que determinarían que sería enviada al penal de San Miguel junto con sus dos acompañantes. Será en las próximas 144 horas en que se determinará si será vinculada a proceso o no.

El hallazgo del auto

José Manuel Vital, conducía un Beat color plata que registró ante la plataforma Uber para trabajar como chofer.

De acuerdo con las primeras declaraciones de la Fiscalía de Puebla, el automóvil en el que viajaban las cuatro víctimas fue encontrado en un lugar «no muy distante» de la zona en la que se hallaron los cuerpos, es decir, en un camino de terracería que conduce a la colonia Los Tinacos, ubicada en la comunidad.

No fue sino hasta el miércoles 26 de febrero que declararon que el automóvil había sido encontrado en uno de los tres domicilios cateados en la búsqueda de indicios sobre el caso.

También informaron haber encontrado la ruta del vehículo con base en el rastreo por GPS, que luego se corroboró con la información obtenida de uno de los celulares de las víctimas.

En las declaraciones de los familiares, la madre de José Antonio declaró haber rastreado la ubicación en tiempo real durante ocho horas de su hijo, lo cual le aseguraba el lugar donde se encontraban los cuerpos.

Comenta al respecto