No circula el sentido común

autos

Cada vez se ve más cerca eso de que Puebla se está transformando en el DF

Frente a los excesos de nuestros vecinos capitalinos que han generado situaciones de contingencia ambiental en el Valle de México, resulta que ahora quieren que quienes conformamos la Megalópolis (o sea, Puebla incluida) tengamos las mismas restricciones de circulación para mejorar las condiciones del aire en la capital.

“¡Es inaceptable que nos impongan esas restricciones si los del problema son los chilangos!” dirán algunos.

“¡Qué bueno que el gober dijo que en Puebla no se van a tomar estas medidas!” dirán otros.

Yo diría, mi estimado lector, que no podemos ocultar que Puebla es responsable de gran cantidad de emisiones de CO2 y otros gases nocivos para la salud y el medio ambiente, claro, no nos comparemos con el DF (o CDMX); pero no hagamos oídos sordos a esas voces que profetizan que eventualmente tendremos que cambiar nuestro comportamiento en el uso de vehículos de combustión interna. Más allá de ser una obligación legal, debe ser desde hoy, una obligación moral para con el planeta y los que vienen después de nosotros.

¿Cómo?
Sobre el problema y las posibles soluciones ha corrido mucha tinta y muchas opiniones; de hecho mis amigos que lideran movimientos en pro de la movilidad y medio ambiente podrían darnos mucho más detalle pero, si me preguntas a mí como ciudadano poblano y amante de la Angelópolis, te diré que en la medida de tus posibilidades:

1. Busques vivir cerca de tu trabajo o escuela. Es más, no lo hagas por el medio ambiente, hazlo por ti, regálate horas de vida para convivir con la familia o para aprender algo nuevo y salte del maldito tráfico.

2. Seas consciente de que cada vez que enciendes un motor, contribuyes a disminuir la calidad del aire. No porque esté mal per se, sino para que veas que no son “todos los otros” sino, “yo y todos los que actúan como yo”.

3. El auto no es la única forma de desplazarte. Muchas veces lo usamos por default y sin pensar en alternativas que reduzcan el tránsito y la polución.

4. Si ahora estamos tan comunicados, ponte de acuerdo para compartir ¿No les ha pasado que llegan 6 personas a una reunión en 6 coches diferentes?

5. No le temas al transporte público o a las bicicletas. Entiendo que hay muchas áreas de oportunidad en los dos casos pero, qué mejor forma de exigir infraestructura digna a empresas y gobierno que haciendo cultura a través del uso.

La reflexión última que te quiero compartir es: no esperes a que el cambio de hábitos venga por la obligación de una ley, que venga de ti, de tu consciencia y que venga ya.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s