Manatí

¿Qué hacemos con RUTA?

LIZETH MEJORADA | @LizethMejorada

La Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) ha sido el dolor de cabeza para muchos usuarios de transporte público. 

Para iniciar, su implementación llevó a mover las rutas que comúnmente pasaban por ciertas calles. Mucho es el tiempo de espera sobre todo en línea 1 y 3. Y cuando las unidades llegan, resulta que es imposible subir, y entonces tienes que esperar hasta tres vagones para lograrlo.

Las líneas de RUTA obligaron a muchos usuarios a tomar dos camiones cuando antes sólo requerían uno. Los cruces de algunas de las estaciones son altamente inseguros… en fin, errores hay muchos y frente al periodo electoral los candidatos se posicionaron al respecto. Se dijo de todo.

El gobernador electo, Miguel Barbosa, ha dado declaraciones en donde sostiene que quiere quitar RUTA. ¿Por qué? Quién sabe, no ha sido claro en sus razones. La opinión pública dice de todo y pocos son los comentarios con mucho fondo. ¿Qué pienso yo de RUTA? Que debe de sufrir profundos cambios, pero que debemos de mantenerlo.

1) Operación

RUTA es operado por “Carreteras de Cuotas Puebla”, un Sistema Público supuestamente descentralizado que es quien administra y diseña las líneas del Metrobús. Desde mi perspectiva, eso no puede continuar. La visión de un organismo que administra carreteras es totalmente diferente a la visión de diseñar movilidad para una ciudad. Existen muchos errores dentro del diseño porque caen en vicios de diseñar infraestructura sin pensar en la pirámide de movilidad y es algo más propenso cuando la operación la lleva un sistema que diseña movilidad para altas velocidades. Cuestiones como la caminabilidad se pierden de vista, por eso yo considero que la administración debe de pasar a manos de Movilidad Estatal, mientras el sistema crece y se crea un sistema específico para administrar RUTA. 

2) Financiamiento

Se dice que a RUTA se le invierte mucho y ésta genera muy poco dinero. Pero el verdadero problema de facto es ese: ver a la movilidad urbana sustentable como un negocio al que se le saca dinero. Invertirle a un transporte público digno es una inversión en seguridad y salud pública; los costos de vida pueden disminuir si la ciudad está bien conectada, por lo tanto, el gobierno tiene la obligación de invertirle.

El tema es el presupuesto: en Puebla, el 80% de los viajes son en transporte público, a pie y en bicicleta, pero la inversión pública es de apenas un 7%, es decir, a la movilidad de 80 de cada 100 poblanos no se le invierte casi nada y más del 90% del presupuesto se nos va en infraestructura para el automóvil. Nos quejamos de que le inviertan a RUTA, pero ¿se quejan de que construyan más carriles para los autos y de que eso no genera dinero? 

3) Accesibilidad

En el sistema RUTA sí se pueden subir personas con discapacidad de manera autónoma, eso es algo que en las combis y camiones tradicionales no se puede hacer. En Puebla viven cerca de 250 mil personas con discapacidad y casi todos no salen de sus casas porque la movilidad es prácticamente inaccesible para ellos. No existen aforos de cuántas personas con discapacidad usan RUTA, pero si ésta se elimina, estaremos eliminando también la posibilidad de que las personas con discapacidad se muevan por la ciudad de manera autónoma. Donde cabe una silla de ruedas, cabemos todas y todos. 

4) Orden y rapidez

Es cierto que para subirte al RUTA tienes que caminar más, supuestamente las estaciones deben de tener una separación mínima de 900 metros, aunque no siempre se cumple esa norma. El sistema no brinda las mismas facilidades de ascenso como tomar el camión con paradas tan continuas como el sistema convencional pero también en su lugar nos brinda orden y rapidez, pues al tener un carril confinado, es decir de uso específico para los camiones RUTA no existe el tráfico.

5) Seguridad

Con el Sistema RUTA se acabó eso de andarse correteando a exceso de velocidad o con pasajeros que van casi volando en las puertas abiertas del camión. Lo usuarios bromeamos comúnmente diciendo que los conductores manejan tan mal que parece que llevan vacas y no humanos, aunque en realidad los conductores de ganado manejan mejor que los transportistas. Eso se debe a la explotación laboral: los jefes los obligan a completar una cuota, tienen horarios excesivos, no tienen vacaciones ni servicios médicos, no pueden ir al baño y tienen que comer mientras trabajan. Con tantas deficiencias, perseguir la cuota y más pasaje es la meta de cada día. En sistema RUTA eso no sucede. 

Hay muchos comentarios al respecto, pero como consejera de movilidad sólo tengo una garantía: el sistema de transporte público debe mejorar.

Urge hacerlo. Porque de lo contrario la ciudad se pondrá peor y será muy difícil contrarrestar errores. Necesitamos un transporte público digno y que las autoridades involucren a los usuarios y a los conductores.

Desgraciadamente, quien toma decisiones sobre movilidad no usa camión: secretarios de infraestructura y concesionarios de transporte público andan en camioneta y hasta con guardaespaldas. Y no puede diseñar la ciudad quien no se mueve en ella. 

Finalmente, insisto: RUTA no debe morir, debe mejorarse y sufrir cambios profundos, debe de crecer y tener más líneas, debe ser un ejemplo a nivel nacional y tiene todo para lograrlo. A nosotros los ciudadanos nos toca exigir un transporte público digno, y sin presupuesto nada se dignifica.

Los textos publicados en la sección “Opinión” son responsabilidad del autor/a y no necesariamente reflejan la línea editorial de Manatí.

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ManatíMX

Activista, Directora de Puebla Vigila, Consejera Ciudadana del Consejo de Movilidad de Puebla y estudiante de Literatura y Filosofía por la Universidad Iberoamericana Puebla.

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