Manatí

La ausencia de una hija desaparecida: la búsqueda de Nadia Guadalupe

GUADALUPE JUÁREZ | @LupJMendez

Es Javier Morales Flores, padre de Nadia Guadalupe –desaparecida desde hace más de dos años, cuando tenía 17 años de edad— quien esta vez encabeza la marcha del Colectivo La Voz de los Desaparecidos en Puebla, que apenas ha reunido a un grupo de 15 personas, la mayoría mujeres, para sumarse a las protestas a nivel nacional.

La voz de Javier pidiendo justicia y que encuentren a su hija resuena por la Avenida Reforma, por donde el grupo camina a paso lento hasta llegar al Zócalo de la ciudad. Javier avanza lentamente con la fotografía de Nadia y junto a él está su esposa, Victoria Rosales Camacho.

Para Javier, las protestas, las manifestaciones, los foros y los cientos de eventos a los que acuden a diario desde octubre de 2017, cuando su hija desapareció, ya no sólo sirven para dar con el paradero de Nadia; también sirven para encontrar a los demás desaparecidos: a las mujeres que pudieron ser víctimas de trata de personas o a los hombres que recluta el crimen organizado.

El padre de Nadia hace un cálculo. Si en una hora de la capital poblana se viaja a San Martín Texmelucan, en 10 horas una persona que secuestran puede ir a otro estado, y por eso el temor de que, a dos años, todavía no encuentre a su hija.

“Yo pienso que a mí hija se la llevaron para la trata de personas; es una jovencita”, dice a Manatí MX.

En octubre de ese año la vida dejó de ser vida; ahora es un calvario hasta para sentarse a comer con su familia por ver aquella silla vacía en la que Nadia se sentaba.

“Salimos y cada que necesitamos comprar algo, porque el cuerpo necesita alimento, me pregunto si mi hija está comiendo, si la maltratan. La vida cambia totalmente, tus amigos te dejan, se destruye toda la familia”.

También debes leer: Una cruzada contra las desapariciones

Nadia desapareció el 17 de octubre de 2017, cuando iba a la escuela y se subió a una unidad del transporte público. Esa fue la última vez que su mamá la vio.

Desde esa fecha, cualquier prueba que aporta la familia ha sido desestimada por la FGE, han cambiado cuatro veces de ministerio público y los avances, como el de los otros 2 mil casos en la entidad, han sido nulos.

Foto de portada: Carina Mata

Comenta al respecto