Covid-19: La doctrina del Shock

 Covid-19: La doctrina del Shock

LIZETH MEJORADA | @LizethMejorada

La Doctrina del Shock fue un libro escrito por Naomi Klein en el cual desarrolla una tesis interesante alrededor de cómo el sistema-mundo capitalista, a partir de crear crisis y/ o aprovecharse de ella, genera escenarios perfectos para beneficiarse de la gente.

            En tiempos de coronavirus, es claro que lo que estamos viviendo es una crisis mundial. Rastrear el origen de ésta es sumamente complejo. Las hipótesis van y vienen, las teorías conspiranoicas se desatan y para el panorama actual, no suena tan descabellado que estemos en medio de una guerra médica de ahora en adelante.

            En ese sentido llaman la atención la postura que tuvo China al denunciar públicamente la posibilidad de que el virus hubiera sido creado en EE.UU, la supuesta teoría de que el contagiado “0” habría sido un estadounidense. La gran narrativa de paranoia que levantaron los medios del establishment gringo, que prácticamente decían a gritos que ningún país hiciera intercambio comercial con China por el miedo al contagio. Todo lo anterior se vislumbra como el escenario perfecto de una batalla entre dos grandes potencias, en donde desgraciadamente las personas de a pie estamos de por medio.

            Estados Unidos, por ejemplo, pasó de hacer un tremendo espectáculo al declarar Estado de Emergencia para pasar a la declaración del presidente Trump, diciendo que morirán más personas de hambre que de coronavirus, que lo mejor es seguir trabajando. Este discurso es conveniente para un presidente-empresario que no corre ni de cerca los mismos riesgos médicos y de seguridad que cualquier trabajador.

            Asimismo podemos distinguir como la doctrina del shock se va haciendo presente entre la desgracia. Hay partes del discurso de Trump que son ciertas, muere más gente por otras cosas, pero el problema es que sus palabras no fueron enarboladas desde la solidaridad sino desde el profundo egoísmo capitalista de las pérdidas económicas para sus empresas y las de su círculo cercano. Es muy cómodo obligar a la gente a trabajar en un Estado que no tiene un sistema de salud nacional y en donde todo es privado.

Por el otro lado vemos con cierta ingenuidad cómo diferentes empresas brindan descuentos y creemos que son lo más solidario que puede existir, sin darnos cuenta que sus ventas están por el suelo y que hacer un pequeñito descuento es su única forma de sacar sus productos en venta. Asimismo, observamos cómo las aseguradoras comienzan a pagar publicidad en redes sociales para vendernos sus servicios. Las tiendas de línea blanca y electrónica en la misma sintonía pagan publicidad para vender sus paquetes de muebles para hacer “home office”. Y así la lista de ejemplos podría ser más larga, pero sin duda los más miserables de todos, quienes aprovechan la desgracia y ejercen la doctrina del shock para lucrar humanamente, son los políticos.

Circos mediáticos, discurso de odio que polariza, distribución de notas falsas, dimes y diretes, son el pan de cada día en la política mexicana y la más grande muestra de que ni siquiera en la tragedia pueden estar a la altura.

El escenario es muy desolador, porque de alguna u otra manera, aunque las personas más críticas de la situación queramos salir bien libradas, es innegable que todas y todos estamos siendo afectados (en diferentes grados) por el covid-19.

¿Cómo podemos hacerle frente a la situación? Tal cual lo mencionó Klein en diferentes entrevistas: nos toca cuidarnos a nosotros mismos y a los otros. Ser creativos para establecer redes de solidaridad. Guiar a las personas a nuestro alrededor para no consumir noticias falsas. Cuidar a nuestra familia, a la gente que trabaja con nosotros, a nuestros compañeros y compañeras de vida. Son tiempos de crisis, pero también de personas críticas frenando con sus propias manos la doctrina del shock y enarbolando la solidaridad que marcará la diferencia en estos días.

Los textos publicados en la sección “Opinión” son responsabilidad del autor/a y no necesariamente reflejan la línea editorial de Manatí

avatar

Lizeth Mejorada

Activista, Directora de Puebla Vigila, Consejera Ciudadana del Consejo de Movilidad de Puebla y estudiante de Literatura y Filosofía por la Universidad Iberoamericana Puebla.

Artículos relacionados

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *