En la bicicleta va nuestra vida

 En la bicicleta va nuestra vida

Fotografía: Daniel Chazari // @DannyChazari

Cuando te subes a una bicicleta y comienzas a usar esas vías, comienzas a notar su importancia, comienzas a ver que realmente si hay mucha población trasladándose en bicicleta

MARÍA FERNANDA RAMÍREZ VÁZQUEZ | @Mafer_rv

Todos los días cientos de ciclistas salen a las calles bajo el temor de no regresar a su casa, perseguidos por la frase favorita de los automovilistas —“por eso los atropellan”— y esquivando la muerte en cada calle que no cuenta con una ciclovía.

En estos meses, la bicicleta se ha convertido en una alternativa para poder seguir las medidas de sanidad recomendadas por el gobierno y mantener la sana distancia, ya que se volvió una actividad extrema y de alta exposición al virus el usar el transporte público donde hay gente sin cubrebocas, estornudando o tosiendo sin taparse, y al cupo máximo de gente.

Pero al usar este medio alternativo de transporte nos encontramos con nuevos retos. La ciudad de Puebla está haciendo un esfuerzo titánico por alinearse a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y fomentar la movilidad activa, pero en esta búsqueda se ha topado con la resistencia de los automovilistas que sienten herido su privilegio, que se quejan sobre dónde van a estacionarse y el incremento de tráfico si se les reducen los carriles por añadir una ciclovía en las avenidas.

“Ay, pero ni usan las ciclovías, yo siempre las veo vacías”. Cuando vas viajando en un auto o en el transporte público es difícil ver a los ciclistas ya que vas a mayor velocidad y los dejas atrás, pero cuando te subes a una bicicleta y comienzas a usar esas vías, comienzas a notar su importancia, comienzas a ver que realmente si hay mucha población trasladándose en bicicleta y, lo más importante, comienzas a ver que no hay suficientes ciclovías en la ciudad.

Y esa misma gente que se queja de perder espacios en la vía publica para autos y que son espacios ganados para la seguridad de cientos de ciclistas, es la misma gente que disfruta pedir comida a domicilio, un servicio que se incrementó durante estos meses y que muchos de los repartidores se mueven en bicicleta, repartidores que no cuentan con seguridad por parte de esas empresas de entrega a domicilio.

Así que, automovilista, la próxima vez que te cruces con un ciclista en tu camino, antes de enojarse y gritarles o echarles el coche, recuerda que en la jerarquía de movilidad primero es el peatón, luego el ciclista y hasta el último vehículos motorizados.

Respétalo, no tienes idea de las medidas de seguridad que tiene que tomar antes de salir de casa, y si crees que las ciclovías te roban espacio, a los ciclistas les puede robar hasta la vida el no tenerlas.

Los textos publicados en la sección “Opinión” son responsabilidad del autor/a y no necesariamente reflejan la línea editorial de Manatí

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María Fernanda Ramírez Vázquez

Estudiante de noveno semestre de la Licenciatura en Ciencias Políticas por la BUAP. Ciclista urbana, feminista y miembro de la 4ta generación de 33 Mujeres A.C. y de la Asociación de Scouts de México.

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