De cada 10 personas, sólo una accede a una “vida digna” en Puebla

 De cada 10 personas, sólo una accede a una “vida digna” en Puebla

MARIO GALEANA | @MarioGaleana_
JEAN LENIN CORONA |
@JeanLeninVsC

Seis de cada 10 personas que viven en el estado de Puebla son pobres. Pero entre las cuatro personas que no lo son, sólo una se encuentra cerca de una vida digna y aceptable, desprovista de carencias.

Las instituciones en el país, como el Consejo Nacional de la Evaluación de la Política Pública (Coneval), han establecido una línea básica de ingresos para distinguir entre personas pobres y aquellas que, al menos en apariencia, no lo son.

Pero entre no ser pobre y tener una vida digna puede haber un abismo.

El ingreso promedio de las personas con empleo en la ciudad de Puebla es de 4 mil 52 pesos quincenales, mientras que para los empleadores es de 5 mil 777 pesos.

En Puebla, el ingreso promedio entre personas ocupadas es de 4 mil 52 pesos, pero se requieren 14 mil 795 para acceder a una vida digna.

Esto representa sólo el 27% y el 39%, respectivamente, del salario vital que una persona debería recibir a la quincena para acceder a un nivel de bienestar deseado, según el Centro de Estudios Espinoza Yglesias (CEEY).

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En el estudio “Estándar de ingreso mínimo en cuatro grandes ciudades de México”, el CEEY propuso que una persona en Puebla debería recibir al menos 14 mil 795 pesos a la quincena para tener una vida digna.

¿Y qué es una vida digna? No se trata sólo de poder adquirir los productos de la canasta básica —una línea que el Coneval traza para distinguir entre personas pobres y no pobres—, sino también de otras posibilidades de recreación y bienestar: tener lo suficiente para salir de vacaciones, ir al museo, comprar regalos de cumpleaños a los hijos, ir al doctor, vestir bien, rentar una casa.

Ilustración Valeria Bautista

El CEEY llegó a este consenso a partir de una serie de entrevistas y grupos de discusión realizados entre personas de Puebla, Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, y un cálculo sobre el costo de servicios y productos en cada una de estas ciudades.

“Las líneas de pobreza por ingresos se calculan a partir del costo de canastas alimentarias y no alimentarias. Estas medidas de bienestar no consideran los aspectos de vida digna y adecuada; se limitan a establecer un mínimo por debajo del cual se ubica a las personas en una situación de pobreza o de carencia. Con toda certeza, vivir en una situación así es inaceptable”.

Estándar de ingreso mínimo en cuatro grandes ciudades de México. Informe del CEEY.

La distancia hacia una vida digna

La complejidad del acceso a una vida digna reside en que, según el Coneval, hasta 2015 en la ciudad de Puebla el 40% de los habitantes vivía en pobreza.

Para el Coneval, vivir en pobreza significa no poder adquirir la canasta de alimentos, bienes y servicios básicos, que oscila en un costo de 3 mil 238.64 pesos, al mes.

Los municipios con mayor número de personas en pobreza con Puebla, Tehuacán, San Martín Texmelucan, Atlixco y Amozoc.
Informe de pobreza y evaluación 2020, del Coneval.

Para el CEEY, sin embargo, la diferencia entre este salario de pobreza y el salario vital de más de 14 mil pesos que ha calculado “pone de manifiesto la distancia que existe entre apenas situarse por encima de la línea de pobreza por ingresos y vivir una vida digna en México”.

La situación no es favorable en el resto del estado. En el Informe de pobreza y evaluación 2020, el Coneval registró que el 88.4% de la población en Puebla se encontraba en situación de pobreza o de vulnerabilidad por carencias o ingresos.

En cambio, “la población no pobre y no vulnerable” en la entidad sólo representaba el 11.7%. Algo así como 749 mil 300 personas en un estado con alrededor de 6 millones y medio de habitantes.

Para el Coneval, la población con ingreso inferior a la "línea de pobreza extrema por ingresos" es aquella que no puede adquirir la canasta básica de alimentos, sin contar servicios ni otros bienes.
Para el Coneval, la población con ingreso inferior a la “línea de pobreza extrema por ingresos” es aquella que no puede adquirir la canasta básica de alimentos, sin contar servicios ni otros bienes.

Con todo, entre 2008 y 2018, el porcentaje de población en pobreza por ingresos en Puebla se redujo en 3.6%.

Sin embargo, en términos absolutos, hubo un incremento de alrededor de 217 mil 200 personas que tuvieron un ingreso insuficiente para comprar la canasta alimentaria y no alimentaria.

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De acuerdo con el CEEY, entre 1976 y 2015 la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores fue de un 70%. A partir de 2018, el salario mínimo ha pasado de 88.36 pesos a 123.22 pesos; sin embargo, esto aún no es suficiente.

Actualmente, ni siquiera supera al salario mínimo para mantener al o a la trabajadora y su familia en un umbral de pobreza, y está muy lejos de ser suficiente o digno”, señala el informe antes referido.

Para garantizar que las personas accedan a una vida digna, el CEEY propone que haya una mejor representación de las empleadoras y los trabajadores en las discusiones que se realizan en la Comisión Nacional del Salario Mínimo (Conasami).

“Asimismo, su dirección técnica tiene que estimar presupuestos suficientes para las y los trabajadores y sus familias. Estos deben ser realistas en relación con las necesidades que las familias deben satisfacer para alcanzar una vida digna”, concluye.

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